Glosario
SWIFT / BIC
El código SWIFT/BIC es el identificador bancario de 8 u 11 caracteres que dirige las transferencias internacionales al banco correcto. SWIFT es la red; el BIC, el código en sí. Suelen usarse como sinónimos.
Cuando envías dinero al extranjero, el banco necesita saber exactamente qué entidad debe recibirlo. Para eso sirve el BIC (Bank Identifier Code): identifica un banco concreto y, a veces, una sucursal concreta. SWIFT es la red de mensajería que transmite la orden entre bancos, y por eso mucha gente habla de «código SWIFT» y de «BIC» como si fueran lo mismo. En la práctica, lo son.
El código tiene 8 caracteres cuando apunta a la sede central de un banco, u 11 cuando señala una sucursal en particular. Normalmente lo combinarás con un IBAN para que el dinero acabe en la cuenta correcta del banco correcto.
Esto cobra importancia en cuanto cambias de país. La nómina, la devolución de una fianza, una devolución de Hacienda o el dinero de algo que vendiste en tu país de origen casi siempre tiene que cruzar una frontera, y una transferencia internacional necesita el BIC. Dentro de la zona SEPA la cosa cambia: desde el 1 de febrero de 2016, en aplicación del Reglamento UE 260/2012, tu banco ya no puede exigirte el BIC para un pago en euros hacia otro país de la zona; basta con el IBAN. Fuera de ahí, una transferencia transfronteriza de verdad, o que cambie de divisa, casi siempre lo necesita.
Hay un caso que toca de cerca a quien se muda: la devolución del IRPF. Si ya te has ido de España pero aún esperas que Hacienda te devuelva, la Agencia Tributaria ingresa el dinero en la cuenta cuyo IBAN figura en la declaración de la renta; para una cuenta fuera de la zona SEPA el formulario te pedirá también el BIC, y sin él la devolución se queda parada.
El detalle que a mucha gente se le escapa: las transferencias SWIFT pueden esconder costes. Cada banco intermediario («corresponsal») por el que pasa el dinero puede quedarse con su parte, así que llega menos de lo que enviaste, y el tipo de cambio que aplica tu banco suele ser malo. Una cuenta multidivisa muchas veces evita todo esto al mantener datos bancarios locales en varios países, lo que te permite recibir dinero como un residente en lugar de pagar por cada transferencia. Si estás decidiendo dónde abrir cuenta al mudarte, el comparador de bancos te ayuda a comparar opciones.
Dónde te lo encontrarás
- Al dar de alta el cobro de una nómina o de una factura de un empleador o cliente de otro país, que te pide el IBAN y el BIC.
- Al revisar el desglose de comisiones de una transferencia internacional entrante y darte cuenta de que el importe recibido es menor de lo esperado.
- Al rellenar el formulario de devolución de la Agencia Tributaria de otro país o la devolución de una fianza al casero, donde el campo del BIC es obligatorio.