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Número de identificación fiscal

El número de identificación fiscal es el código único con el que Hacienda te identifica en su sistema tributario. Al cambiar de país suele hacerte falta para trabajar, abrir una cuenta bancaria o presentar la declaración, y tanto su nombre como su formato cambian según el lugar.

Un número de identificación fiscal, lo que en muchos países se abrevia como TIN, es el código que la administración tributaria te asigna para identificarte. Vincula a una sola persona tus ingresos, tus declaraciones y tus pagos. Casi todos los países tienen el suyo, pero el nombre cambia: en España la Agencia Tributaria maneja el NIF para nacionales y el NIE para extranjeros, Italia usa el codice fiscale, el Reino Unido se apoya en el National Insurance number y el Unique Taxpayer Reference, y Estados Unidos en el SSN o el ITIN.

Cuando te mudas, este número suele ser la primera llave oficial que necesitas. Sin él, muchas veces no puedes firmar un contrato de trabajo, darte de alta como autónomo, abrir una cuenta bancaria local ni siquiera firmar un alquiler. En España, si eres extranjero, el NIE se solicita con el modelo EX-15 en una Oficina de Extranjería o comisaría de la Policía Nacional, o en el consulado español antes de viajar; conviene pedir cita previa, porque sin ella muchas oficinas no te atienden. Ese NIE pasa a ser tu identificador fiscal, igual que el NIF de un español sale de su DNI. Además, suele ir de la mano del empadronamiento en tu ayuntamiento. Muchos países lo conceden también a no residentes, así que conseguirlo puede ser un trámite temprano en lugar de algo que esperas a tener cuando ya estás instalado.

Lo que mucha gente pasa por alto es que tener un número de identificación fiscal no es lo mismo que ser residente fiscal. El número te conecta con el sistema; son las reglas de residencia las que deciden dónde tributas de verdad. En España manda el artículo 9 de la Ley del IRPF: eres residente si pasas aquí más de 183 días en el año natural o si tienes en el país el núcleo principal de tus actividades o intereses económicos, y Hacienda puede presumir tu residencia si tu cónyuge e hijos menores viven aquí. Tener el NIE, por sí solo, no te convierte en residente. Puedes tener números fiscales en más de un país a la vez, algo habitual entre los nómadas que mantienen vínculos con su país de origen. Al solicitarlo, es posible que te pidan documentos que haya que legalizar con una apostilla, y ese número volverá a aparecer más adelante cuando abras una cuenta con IBAN. Nuestro asistente de mudanza te ayuda a saber cuál necesitas primero.

Esto es información general, no asesoramiento: las normas fiscales varían mucho de un país a otro y cambian a menudo, así que confirma los detalles con la administración tributaria oficial o con un profesional cualificado antes de actuar.

Dónde te lo encontrarás

  • Al abrir una cuenta bancaria local, cuando la oficina te pide el número fiscal antes de seguir adelante.
  • Al empezar un trabajo o darte de alta como autónomo, cuando la nómina o Hacienda necesitan tener el número en su registro.
  • Al presentar tu primera declaración en el país, donde el número te identifica y vincula los ingresos que declaras.

Ponlo en práctica

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