Ir al contenido
voymo

Glosario

AIRE (registro de italianos residentes en el extranjero)

El AIRE (Anagrafe degli Italiani Residenti all'Estero) es el registro oficial de los ciudadanos italianos que viven fuera de Italia. Quien se va más de 12 meses debe inscribirse en 90 días, pero inscribirse no pone fin, por sí solo, a la residencia fiscal italiana.

AIRE son las siglas de Anagrafe degli Italiani Residenti all’Estero, el registro de los ciudadanos italianos que viven fuera de Italia. Lo llevan los comuni, que son los ayuntamientos italianos. Piensa en él como la otra cara del padrón ordinario: cuando te inscribes en el AIRE, tu comune te saca de su lista de personas que viven en Italia y te pasa a la de ciudadanos que viven en el extranjero.

El equivalente español

Si eres español, ya tienes tu propia versión: la inscripción como residente en el Registro de Matrícula Consular. La regula el Real Decreto 991/2024. Los españoles que residen habitualmente en una demarcación consular deben inscribirse en ella, y esa inscripción trae consigo dos cambios: el alta en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) y la baja en el padrón de tu municipio. Si eres mayor de edad, además, pasas al Censo de Españoles Residentes Ausentes (CERA).

¿Solo vas a estar fuera una temporada, sin intención de fijar allí tu residencia habitual? Entonces puedes inscribirte como no residente. Es voluntario, no te da de baja del padrón y caduca automáticamente al año.

Lo que viene a continuación es la versión italiana. Te sirve si tu pareja o tu familia son italianos, o si tienes las dos nacionalidades.

Cómo funciona

La norma viene de la Ley 470 de 1988. Si trasladas tu residencia de Italia a otro país, tienes que declararlo ante el consulado italiano que corresponde a tu nueva dirección, en los 90 días siguientes a tu llegada. Las estancias en el extranjero por un motivo concreto que no duran más de doce meses no cuentan. Un semestre fuera, o un destino temporal de menos de un año, no te lleva al registro. La misma regla de los 90 días se aplica después, si cambias de dirección en el extranjero.

Hoy se hace en línea. Los consulados reciben las solicitudes del AIRE a través de Fast It, el portal consular del Ministerio de Asuntos Exteriores italiano. Los pasos son estos:

  1. Creas una cuenta.
  2. Rellenas tus datos exactamente como figuran en tu pasaporte italiano.
  3. Subes los documentos. Para una primera inscripción, normalmente son el formulario de solicitud firmado que genera el portal, una copia de tu pasaporte o documento de identidad italiano y un justificante de tu domicilio en la demarcación consular.
  4. Lo envías.

Tu consulado puede pedir más cosas, así que lee su propia página sobre Fast It. Y no te quedes a medias: abrir la cuenta no es lo mismo que inscribirse. El servicio es gratuito.

Una vez en el AIRE, tu consulado es donde comunicas una nueva dirección en el extranjero o los cambios en tu familia. También cambia cómo votas. En las elecciones al Parlamento italiano y en los referendos nacionales votas por correo desde el extranjero, salvo que decidas, por separado para cada votación, votar en persona en Italia.

No hacerlo tiene un coste. Según la Ley 1228 de 1954, no declarar a tiempo el traslado al extranjero puede castigarse con una multa de entre 200 € y 1.000 € por cada año que dure la omisión.

Lo que mucha gente pasa por alto

El AIRE es un registro de población, no una situación fiscal. Muchos italianos dan por hecho que, al inscribirse, han dejado de ser residentes fiscales en Italia. No es así: la inscripción, por sí sola, no basta.

Desde el 1 de enero de 2024, el artículo 2 del TUIR establece que eres residente fiscal en Italia si tienes cualquiera de estos tres vínculos durante la mayor parte del periodo impositivo (contando también las fracciones de día):

  • Tu residencia según el código civil.
  • Tu domicilio, definido como el lugar donde se desarrollan principalmente tus relaciones personales y familiares.
  • La simple presencia física en Italia.

Estar en el padrón de residentes durante la mayor parte del año crea una presunción de residencia, y la ley te permite rebatirla. ¿Qué cambia con el AIRE? Una vez que te saca del padrón durante la mayor parte del año, esa presunción deja de aplicarse. Pero si tu pareja y tus hijos siguen viviendo en Italia, o pasas allí la mayor parte del año, puedes seguir siendo residente fiscal italiano. Tu centro de intereses vitales pesa mucho aquí.

Hay una segunda trampa. A los italianos que salen del padrón y se trasladan a determinados países, Italia los presume todavía residentes salvo prueba en contrario. La ley vincula esos países a una lista fijada por decreto del Ministerio de Economía y Finanzas. Si tu nuevo país también te reclama, un convenio de doble imposición puede decidir qué país gana. El comprobador de residencia fiscal te ayuda a ver qué vínculos conservas.

Esto es información general, no asesoramiento. Las reglas de residencia dependen de cada caso y cambian, así que confirma tu situación con la Agenzia delle Entrate, tu consulado o un profesional cualificado antes de actuar.

Dónde aparece en la práctica

  • En Fast It, durante tus tres primeros meses fuera, cuando envías la inscripción a tu consulado.
  • En el consulado, que gestiona tus cambios de dirección y de familia una vez inscrito.
  • En el buzón antes de unas elecciones o un referéndum italianos, cuando llega la papeleta por correo.
  • En una comprobación fiscal, donde la inscripción en el AIRE es una prueba más de dónde vives, no la última palabra.

Ponlo en práctica

← Volver al glosario