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Exclusión de ingresos en el extranjero (FEIE)
Norma fiscal de EE. UU. que permite a los estadounidenses que viven fuera del país excluir buena parte de sus salarios e ingresos por cuenta propia obtenidos en el extranjero del impuesto federal. Aun así, tienes que presentar la declaración para reclamarla.
Estados Unidos grava a sus ciudadanos y a los titulares de la green card por su renta mundial, vivan donde vivan. La Exclusión de ingresos en el extranjero (Foreign Earned Income Exclusion, FEIE) es una de las principales herramientas que suavizan esta carga. Si cumples los requisitos, puedes excluir del impuesto federal estadounidense una cantidad fija de los ingresos que hayas obtenido trabajando fuera del país (una cifra que el IRS ajusta cada año y que suele rondar los cien mil dólares y algo más).
Esto te afecta en cuanto te mudas al extranjero siendo contribuyente estadounidense, porque salir del país no pone fin a tu obligación de declarar ante el IRS. La FEIE puede borrar una buena parte de tu factura fiscal en EE. UU. sobre el salario o los ingresos como freelance ganados fuera, pero solo si la reclamas activamente en el formulario 2555 junto con tu declaración anual. Nunca se aplica de forma automática.
El detalle que a casi todos se les escapa es la prueba de elegibilidad. Por lo general necesitas o bien un año fiscal completo de residencia real en otro país (la prueba de residencia de buena fe, o bona fide residence test) o bien haber estado físicamente fuera de EE. UU. al menos 330 días completos dentro de una ventana de 12 meses (la prueba de presencia física). Los días de viaje, las escapadas de vuelta a casa y el tiempo pasado en países donde no tienes vínculos reales pueden romper estas pruebas sin que te des cuenta. La exclusión cubre además únicamente las rentas del trabajo, no los rendimientos de inversiones, las pensiones ni los dividendos, y reclamarla puede chocar con el crédito por impuestos pagados en el extranjero (Foreign Tax Credit), así que no siempre es la mejor opción si vives en un país con impuestos altos.
Si tu nuevo país es España, hay un punto que pilla por sorpresa a muchos estadounidenses: la FEIE solo mira al fisco de EE. UU. y no te libra del fisco español. El artículo 9 de la Ley del IRPF te considera residente, y por tanto tributas en España por tu renta mundial, si pasas más de 183 días del año en territorio español o si España es la base de tus actividades o intereses económicos. Hay además una presunción que sorprende: si tu cónyuge no separado y tus hijos menores residen en España, Hacienda da por hecho que tú también, salvo que demuestres lo contrario. ¿Trabajas en remoto desde Valencia o Málaga la mayor parte del año? Entonces declaras en ambos lados, y lo que de verdad evita la doble imposición es el convenio entre España y EE. UU. y su crédito por impuestos pagados, no la FEIE. Ojo también con el modelo 720: si mantienes cuentas o bienes en EE. UU. por encima de los umbrales, tienes que informarlos a la Agencia Tributaria.
Que la FEIE te convenga o no depende en gran medida de tu residencia fiscal y de cualquier convenio de doble imposición que exista entre EE. UU. y tu nuevo país de residencia. Quien se muda a países con baja tributación o de tributación territorial suele apoyarse en la FEIE, mientras que a quien vive en países con impuestos altos puede irle mejor con los créditos fiscales. Nuestro verificador de residencia fiscal te ayuda a hacerte una idea de tu situación antes de decidir. Esto es información general, no asesoramiento. Confirma las normas vigentes con el IRS o con un asesor fiscal especializado en fiscalidad internacional antes de presentar tu declaración.
Dónde te lo encontrarás
- Al presentar tu primera declaración de impuestos en EE. UU. tras mudarte al extranjero, cuando tu gestor te pregunte si quieres reclamar la FEIE o el crédito por impuestos pagados fuera.
- Al llevar la cuenta en un calendario de tus días dentro y fuera de EE. UU. para asegurarte de superar la prueba de presencia física de 330 días.
- Al leer foros de trabajo remoto y nómadas digitales, donde los ciudadanos estadounidenses debaten entre la FEIE y los créditos fiscales según el país en el que estén.